Llegar tarde, la falta de paciencia y el anonimato que nos da un vehículo posibilitan aumentar la velocidad de forma irresponsable y poner en riesgo nuestra vida y la de los demás. El “efecto túnel” y la reducción de la visión periférica, impide tener consideración de lo que sucede alrededor.
A mayor exceso de velocidad, aumenta las probabilidades de perder el control del vehículo, reduce la eficacia de los elementos de seguridad en el auto, y se necesita una mayor distancia para lograr frenar con seguridad.
Por eso te proponemos que hagas una pausa y te hagas estas preguntas:
¿Conoces las velocidades permitidas para desplazarte? ¿Respetas las señales?
¿Salís con el suficiente tiempo para manejar con tranquilidad?
¿Sos paciente con las demás personas que circulan: peatones, ciclistas, étc?
Recordá que, en caso de choque, la velocidad hará más graves las lesiones, tanto para vos como para los demás.
La responsabilidad individual al manejar, la educación vial que poseemos y los controles, evitan siniestros viales. Así podes cuidar tu vida y la de los demás.